Monday 28th of July 2014 | Spanish | English

Suscribirte en nuestro registro
y recibe noticias en tu correo electrónico


Celebración del Aniversario de la Batalla del Pichincha

Tuesday, May 25th, 2010

Con ocasión del 188 aniversario de la Batalla del Pichincha, con la cual culminó el proceso de emancipación hispanoamericano, que tuvo su hito inicial en el movimiento autonomista de los patriotas quiteños el 10 de agosto de 1809, la Embajada del Ecuador en Washington DC, la Misión Permanente del Ecuador ante la OEA y la Agregaduría de Defensa del Ecuador en Washington ofrecieron una recepción en la sede de estas Representaciones Diplomáticas.

Durante su intervención, el Embajador del Ecuador ante los Estados Unidos, Luis Gallegos, realizó un recuento histórico de la Batalla del Pichincha y su significación de cara a los actuales momentos que vive el país. Asimismo, al tiempo de felicitar a las Fuerzas Armadas en su día y saludar a la colonia ecuatoriana en los Estados Unidos, mencionó que “cuando han transcurrido 188 años de nuestra independencia de España, el país enfrenta a enemigos distintos: hoy combatimos la pobreza, la desigualdad y otros adversarios internacionales que intentan afectar a nuestra patria, y luchamos por una sociedad con educación, salud y mejores servicios públicos”

Por su parte, el Representante Permanente del Ecuador ante la OEA, Embajador Francisco Proaño, destacó que “esfuerzos integracionistas como la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), o la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), constituyen muestras de que el sueño de Bolívar no ha muerto y que el ejemplo de nuestros mayores, aquellos que se insurreccionaron en Quito, en Guayaquil, en Cuenca, y triunfaron en Pichincha, en Junín, en Ayacucho, sigue vigente ahora más que nunca”.

El evento contó con la presencia de miembros de la comunidad ecuatoriana y estadounidense, representantes del cuerpo diplomático y agregados de defensa acreditados en Washington DC, quienes transmitieron sus felicitaciones al Ecuador en esta fecha y posteriormente disfrutaron de un menú típicamente ecuatoriano.

Washington DC, 24 de mayo de 2010


Intervención del Embajador Francisco Proaño, Representante Permanente del Ecuador ante la OEA, en la Inauguración del mural “Furia y Redención: Interpretación de la Obra del Maestro Guayasamín” de Gabriel Gross

Tuesday, May 25th, 2010

Señor Embajador del Ecuador ante el Gobierno de los Estados Unidos de América, doctor Luis Gallegos Chiriboga;

Señor Adam Blackwell, Secretario de Relaciones Externas de la OEA

Autoridades de la Organización;

Amigos todos:

Quisiera, ante todo, que dirijamos la mirada hacia un episodio sucedido en Quito, hace ya un cierto número de años. Un pequeño artista de 12 años acaba de ganar, en un concurso pictórico, un premio que lleva el nombre del gran pintor expresionista ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. La obra se titula “Éxtasis”y ha sido plasmada en homenaje a la abuela paterna recientemente fallecida de aquel jovencísimo pintor, que responde al nombre de Gabriel Gross. El cuadro en mención ha sido realizado utilizando una sábana y, en ausencia de materiales más convencionales, el artista ha usado engrudos con tierras de color. Representa el rostro de un niño llorando y, como le corresponde a su condición de ganador, pronto conoce a Guayasamín, el cual elogia su obra y le obsequia libros sobre su pintura y algunas serigrafías.

Encuentro en este episodio una multiplicada simbología y, desde luego, un fondo asaz premonitorio. Prefigura, de alguna manera, la trayectoria ulterior del singular artista que hoy tenemos aquí, entre nosotros, y quien, al pintar esta admirable interpretación de Guayasamín que, a partir de hoy, preside el vestíbulo de la Embajada del Ecuador en Washington, ha completado un secreto periplo, fecundo y fructífero, que empezara tempranamente y se ha ido expandiendo en un diálogo profuso, no solamente con la obra de Guayasamín, sino con otros grandes temas de nuestro tiempo y, sobre todo, consigo mismo.

Volvamos nuestra atención a aquel episodio, que yo juzgo clave, de su infancia: el joven artista pinta sobre una sábana y, a falta de materiales, utiliza engrudos y tierras de color. Desde entonces, Gabriel Gross no ha cesado de explorar, indagar, innovar, en un perpetuo desafío con los materiales, las técnicas y los temas. Quienes hemos tenido el privilegio de visitar el taller de su casa hemos encontrado allí, no sólo los testimonios de una obra comprometida con el ser humano, con su historia, con nuestra contemporaneidad, sino también las huellas tangibles de una experimentación apasionada, vigorosa y siempre renovada con las técnicas más inusuales, sin dejar de lado ninguna de las posibilidades que ofrecen al artista del siglo XXI, inmersos como estamos en lo que mal o bien llamamos la posmodernidad, las tecnologías más avanzadas de las artes visuales.

A lo largo de su trayectoria, Gross se revelará como un artista polifacético, que ha incursionado no sólo en el arte pictórico, sino, además, en las artes escénicas, como productor, director, dramaturgo, escenógrafo, actor, iluminador y sonidista. Ha sido, a la vez, productor de televisión, documentalista, pero sobre todo y ante todo, pintor. Como documentalista, ha realizado varios filmes promocionales, políticos, sociales y culturales en Latinoamérica y el Caribe, mas, de entre todos ellos, cabe subrayar aquellos dedicados a grandes artistas plásticos de Nuestra América: Fernando de Sziszlo, Sheila Goloborotko, Enrique Grau, Carlos Páez Vilaró, Antonio Segui, entre otros.

Tiene en su haber una vasta participación en exposiciones individuales y colectivas, en Washington, Miami, Salamanca, Barcelona, Copenhague, Maryland, México, Estambul y en otras ciudades. Curiosamente, leyendo el listado de sus exposiciones, encuentro que Quito, la ciudad que lo vio nacer, le debe la realización en su seno de una muestra que, dada la importancia de su obra, devendría por demás trascendente.

“Pinto desde que tengo memoria”, ha dicho el propio Gross, quien ha expresado también: “Pinto por una necesidad espiritual, y mi arte llena ese vacío, que todos tenemos, pero que no lo descubrimos”. En palabras como estas podemos intuir toda la profundidad que signa el proceso vital y creativo de este artista, un artista en permanente diálogo con las distintas vertientes del arte contemporáneo, pero al cual interesa sobremanera una presencia que, en su intensa trayectoria, tanto en sus etapas neofigurativas, cuanto en sus indagaciones abstraccionistas, parece gravitar siempre, determinando imperiosamente su poética: el ser humano: su sufrimiento, sus esperanzas, su aventura en la tierra, la posibilidad de su redención. En ese proceso, surgen una y otra vez, los temas más profundos de su país natal, en un contexto que no deja de interaccionar intensamente con lo que, en el fondo, constituye la idea fundamental que sustenta la totalidad de su periplo creativo: la condición humana.

La obra que hoy, gracias a la gentileza del señor Secretario General de la OEA y del personal que dirige el área cultural de la Organización, pasa hoy a ser parte de la Embajada del Ecuador en Washington, sintetiza muchas de esas preocupaciones. En primer lugar, constituye un verdadero reencuentro del artista con aquel gran pintor que conoció en su infancia, Guayasamín, el cual ha presidido en alguna medida una de las vertientes de la obra de Gross. En efecto, este mural fue pintado por el artista con motivo de una exposición que tuvo lugar en el Museo de Arte de las Américas de la OEA, en el año 2008, y constituye una interpretación personal, no sólo de la obra de aquel gran pintor, sino también de lo que su legado representó en la trayectoria creativa de Gross.

En segundo lugar, expresa su admirable condición de artista y ser humano, y, a la par, sintetiza sus búsquedas pictóricas y existenciales.

En esta oportunidad, deseo agradecer a la Organización de los Estados Americanos en la persona de su Secretario General por la donación de esta importante obra a la Embajada ecuatoriana, obra que aúna, como en un solo haz, los contextos poéticos de estos dos pintores: Guayasamín y Gross.

Y, al mismo tiempo, mi reconocimiento, que, creo, es de todos nosotros, al artista, por la obra que nos entrega, al tiempo que convoco a todos los presentes a celebrar, como corresponde, que una muestra de arte tan significativa se encuentre ahora en esta Misión Diplomática, que es la casa ecuatoriana.

Gracias a todos.


PREOCUPACION POR NULIDAD DE JUICIO POR ASESINATO DE CIUDADANO ECUATORIANO

Wednesday, May 12th, 2010

Como consecuencia del asesinato cometido en diciembre de 2008, en contra del ciudadano ecuatoriano José Sucuzhañay, por Keith Phoenix y Hakim Scott, en un sector de Brooklyn, se inició un proceso judicial dentro del cual, el jueves pasado, Hakim Scott fue declarado culpable de homicidio inintencional y el jurado estableció que sus actos no estuvieron motivados por la intolerancia y odio racial. La condena será determinada por la Jueza de la causa, el 9 de junio de 2010.

Con relación al proceso seguido en contra de Keith Phoenix, co autor de este delito, el martes, a pesar de que el jurado había deliberado durante cuatro días, no alcanzó consenso sobre uno de los cargos que se le imputan, y rehusó a continuar deliberando.

Ante esta situación, la Jueza Patricia DiMango decidió anular el proceso judicial en contra de Phoenix, el mismo que reiniciará en los próximos días.

Al respecto, la Embajada del Ecuador expresa su preocupación por la falta de acuerdo entre los miembros del jurado en el juicio instaurado por el asesinato al ciudadano ecuatoriano Sucuzhañay y por el aplazamiento del proceso. Aspira que las autoridades estadounidenses seleccionen al jurado con mayor minuciosidad y que, con apego a las normas legales y a la justicia, permitan que este proceso concluya a la brevedad posible y que se sancione con la mayor severidad a los autores de este crimen que enluta a una familia ecuatoriana.

Washington D.C., 12 de mayo de 2010